
Como soñar cuesta poco, yo me apunto bastantes veces. Y hoy no iba a ser menos.
Hoy he descubierto en mi tren favorito, que pasa siempre por una librería, cosa nada extraña para un tren de cercanías, unos cuantos motivos para soñar encerrados en un libro.
Yo iba buscando un billete para viajar a China y terminé casi en Marte. La cosa es como os cuento.
Hace muchos años (no os asustéis que no voy a largaros una enorme historia, sólo unas pistas) Pues, como os iba diciendo, hace años descubrí a un autor con el que empecé a interesarme por la LIJ y al que luego, por esas cosas del tiempo y el destino, perdimos muchos de leer.
Ese autor, bandera de libertad y buenas historias, es Fernando ALONSO. Ya no pongo lo de no confundirse con el piloto aunque hoy me lo esté pensando después de haber leído un NUEVO LIBRO titulado Rumbo a Marte y editado por Anaya con una cuidada presentación y las ilustraciones amigas de Emilio URBERUAGA a quien aún no se nombra en la portada ¿Por qué?-me pregunto.
Y no me interroguéis vosotros porque no pienso contar qué les pasó ni al ratón, ni al pez ni a las mariposas y mucho menos al elefante.
Yo sólo sé que este libro me transportó veloz por sus 122 páginas y que, en un abrir y cerrar de libro, estaba en mi casa contándooslo para que no os lo perdáis. A por él antes de que se acabe la cuenta atrás.