SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.








16.1.10

POESÍA Y REALIDAD

Buscar el lado poético de la realidad cuesta a veces una vida. Traer nuevas vidas al mundo es el oficio más poético del mundo y, como veréis, en esta noticia de hoy hay una gran dosis de vida y toda la emoción posible.
Una amiga ha obtenido un PREMIO muy importante por destacar la labor de una mujer ejemplar y por trabajar en su colegio, su especial centro, la figura de ésta y de otras mujeres como ejemplo para la igualdad bien entendida.
Ya os he hablado de Leticia Secall y la habéis visto en una foto (podéis recordar la noticia)
Hoy podéis leer de su puño y letra un resumen del trabajo ganador y ver la fuerza que muestra la fotografía de Teresina, la enorme mujer que inspiró el trabajo ganador del 2º de los Premios Irene "La paz empieza en casa"

“Teresina, alumbradora de vida”

da título a un trabajo de investigación gestado en la biblioteca escolar y vinculado al Proyecto de Salud y Coeducación que se desarrolla en el centro.
Con el propósito de visibilizar el trabajo femenino y valorar su papel en la sociedad, emprendimos camino para averiguar qué calles del pueblo tenían nombre de mujer. La búsqueda nos llevó a conocer a Teresina, una comadrona muy respetada que ayudó a nacer a varias generaciones del municipio.
El trabajo alcanzó una importante dimensión social, ya que para recabar información hubo que pegar carteles en los lugares más frecuentados, solicitando colaboración para localizar a personas que hubiesen nacido con la ayuda de esta matrona.
Las entrevistas en la calle y a domicilio y los datos aportados por los propios familiares nos permitieron conocer la trayectoria personal y profesional de esta singular mujer.
El proyecto adquirió también un marcado carácter reivindicativo, que se materializó en forma de demanda a la alcaldesa, a través de una carta escrita por los escolares, para que se considerasen nombres femeninos a la hora de actualizar el callejero de la localidad.
Leticia Secall

6 comentarios:

Leticia dijo...

Ay, Rosa, cuanto queda siempre por agradecerte.
Tu introducción a la noticia es auténtica poesía.
El gesto rudo de esa mujer esconde largas horas de vigilia a la espera de un nuevo alumbramiento. Sus manos denotan fortaleza, la que hay que transmitir en ese momento de tránsito a la vida, y su mirada, anclada en el horizonte, traspasa cualquier frontera de miedo e incertidumbre ante el mañana.
Mujeres como ella, y como tú, hacen del mundo un lugar más habitable.

Un beso más.
Leticia

María Eugenia Mendoza dijo...

Qué premio tan bien ganado y qué iniciativa más hermosa, encaminada al conocimiento de la gente que da vida a toda comunidad y que va más allá del nombre de una calle. Además, en el caso de Teresina habrá que subrayar que con esta investigación está presente la dignificación de un trabajo tan digno como el que han realizado a lo largo de la historia las comadronas y parteras.
Gracias por compartir noticias felices.

Leticia dijo...

Querida Mª Eugenia:
No tengo el placer de conocerte, pero eso no me impide enviarte a ese lado del mundo, desde el que me llegan tus gratas palabras,el calor de mi agradecimiento por valorar el trabajo premiado.
Tu reconocimiento hace que mujeres como Teresina sigan siempre vivas.

Un cálido abrazo.
Leticia

M. Roser Algué Vendrells dijo...

Felicidades a Leticia por este premio tan merecido. Me parece una estupenda idea homenajear a las mujeres que dan o han dado la vida por su trabajo, mucho más en el caso de Teresina que su trabajo es dar vida...por respeto a ella debemos intentar, que las pequeñas personitas que llegan a este mundo, lo encuentren en paz y puedan ser felices.
Un beso con acento reinvindicativo.
M. Roser

ricardo dijo...

Desde mi humilde y torpe condición de hombre,(nacido de mujer), felicitar de todo corazón a Leticia, por su trabajo y por toda su fé en que el mundo puede cambiar a mejor.
Ojalá tenga razón

Un abrazo

Ricardo Gómez dijo...

Me sumo a las felicitaciones a Leticia, cómo no, y deseo que, como Teresina, siga ayudando a parir historias, tanto reales como imaginadas.
¡Y a no dormirse, que queda mucho por hacer! Besos públicos.