SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.









15.3.09

ROMANCILLO DEL RÍO

Hace ya algunos años leí con mis alumnos un libro especial y emocionante editado en la desaparecida colección Las campanas de MIÑÓN titulado Canciones de Nana y Desvelo de la estupenda escritora Carmen Conde con la que vivimos en aquellos lejanos días de la E.G.B sesiones gloriosas de poesía.
Hace unos instantes, visitando el blog Bilbiopoemes un rincón especialmente grato y luminoso del que os pongo el enlace, he encontrado la referencia de su reedición y un poema que os copio para engrosar la colección que ya tenemos sobre el tema que estamos trabajando.
Os añado una foto magnífica de la autora cuando tendría pocos años más que vosotros tenéis ahora y que me recuerda muchísimo otra que yo tengo hecha en la escuela de mi pueblo con mi bata blanca y mis trenzas kilométricas.
¡Qué estupendo es guardar los recuerdos de lo que vives, de lo que eras y lo que te va haciendo a traves de las lecturas!
Espero que disfrutéis el texto y que pronto salgáis a experimentar lo que dice el poema al sol de este mes de marzo lleno de nuevas luces! La maestra.

Romancillo del río
(Carmen Conde)
Junto al río arrodillarse,
hundir la mano en su agua;
ver resbalar el paisaje
en el río, mientras canta.
Corre o va despacio el río,
empujan su caminata...
qué hermosura la de ir,
la de dirigirse hasta
su rumbo final. El agua
no es muda, dice palabras.
Van sobre su cuerpo, leves:
las nubes las soliviantan.
Qué dulce es arrodillarse,
quieto el ademán, extática
de la mano en inmersión
la cadencia de las aguas.
Acaricia el hondo son
de voz que se eleva, canta
y entrega con su canción
un relieve de manzana.
Véngannos días de amor,
véngannos que el río se escapa
si no lo detengo yo
desde la orilla del alba.