SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.









7.3.09

¿QUÉ DÍA NO ES TU DÍA?

Cada día para ti es el día de los otros.
Comienza siendo el amanecer de los que pariste, la supervivencia de aquéllos que te precedieron en el tiempo y se han vuelto pequeños como sarmientos.
Eres la llama de los que la precisan para hacer que el hogar vivifique en alimento y cuentos, el abrazo de los que llegan y el apoyo de todos los que solicitan tu colaboración.
Algunas veces te convierten en la mercancía de quienes se sienten con el derecho o tienen el poder de decidir sobre ti sin pensar siquiera en pedir ni permiso o cumplir la ley que está escrita y te defiende como ser humano.
Se fuerte y recuerda que hay y habrá leyes que señalan tu exacto puesto en el mundo y que, además de ésas, está la no escrita que dicta inequívoca sentencia sobre el hecho incuestionable de la ofenda de tu vientre para dar la vida, del don de tus manos para dar ánimo en el primer paso de cada ser humano y los siguientes, sobre la apertura de tus sentimientos para que cada persona disfrute del homenaje de tu presencia en su vida.
No pierdas el ánimo nunca porque aún queda mucho que trabajar para que tus hijos varones sean capaces de tener un corazón grande que sienta y ame tanto como siente el de las mujeres que nos precedieron, como aman el de su madre, su amiga, su hermana, su compañera de asiento en la escuela, su vecina o cualquier mujer que ilumina la mañana cuando abre un día más, aunque no sea 8 de marzo, con la conciencia de que ser mujer es SER.
Es para ellos para quiénes el 8 de marzo se planta en el calendario como una señal de prohibido olvidarnos. Nosotras bien sabemos quiénes somos y cuando florecemos.
Ilustración Hoja de calendario Marzo de Nicoletta Ceccoli