Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.







20.4.08

VIENE VOLANDO EL DÍA DEL LIBRO

Han empezado a escucharse, como todos los años por estas fechas, las noticias referidas a la fiesta grande de los libros. Se habla de Cervantes, de la entrega del premio que lleva su nombre, de San Jordi, de Las Ramblas, de los libros y de las rosas que, dentro de los libros , llegarán a manos de lectores ávidos de las novedades que aparecen, como si de un enjambre de abejas oportunistas se tratara, al encuentro del comprador ansioso por celebrar ese Día del Libro.
¿Es que sólo habrá ese día para hablar de autores, obras y lectura? ¿Es que se nos hará más caso un 23 de abril que cualquier otro día cualquiera del año? O se trata de cumplir con la tradición y, de paso, llenar el bolsillo.

Me gustaría pensar en ese 23 como un día de fiesta para aquellos que han leído a lo largo del año, para quienes ¡por fin! se han encontrado con un libro-llave que les ha abierto el camino de la aventura y del conocimiento o con un autor o autora capaces de hacerle sentir algo diferente con alguna de sus obras.
Espero que este próximo 23 de abril sea una jornada para descubrir que nosotros somos también coautores de todo aquello que decidimos leer, de cada frase que pasa por nuestros ajos hasta alojarse en nuestra vida personal. Espero que sea, de verdad, un día de fiesta.
Ilustración de Jim y Norma BLISS