SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.









17.7.11

AURELIO G. OVIES, EMOCIONES Y REGALOS DE DESPEDIDA

Para empezar bien la mañana estuvimos lamentándonos un ratito de que nos íbamos YA del colegio pero pronto nos dimos cuenta de que, en unas horas, llegaría la visita más importante de Ciclo y que teníamos muchas cosas que hacer y en poco tiempo.

El momento esperado tardaba en llegar así que...rellenamos el tiempo con los regalos que teníamos guardados, preparando textos y sobre todo hablando de si ¡por fin! podría venir Aurelio.

Nos fuimos al recreo, jugamos y echábamos un ojo a la portilla por si acaso. Pero algo pasó que no sabemos porque subieron las filas y ¡¡nada!!

Lo que pasó fue que os estuvimos viendo subir desde detrás del roble para que ya estuvieseis en clase cuando se produjese la llegada. También era secreto, hasta hoy, claro!

Entró Aurelio en clase y hubo una especie de silencio y luego unos aplausos y luego unos gritos y luego ¡¡tanto silencio y tanta atención que se cortaban con cuchillo!! Lo habíamos esperado tanto!

Hablamos un poco y nos presentamos aunque él ya nos conocía a cada uno por la forma de escribir, por los dibujos, por tantas cosas que habíamos compartido...Entonces Eva, que había escrito, hacía tiempo ya, una presentación de todos, la leyó. Es un poema que nos resume de manera muy peculiar, con cariño especial y destacando las características más definitorias de cada uno y de la maestra, claro.Luego, por orden de lista, tal y como se nos había citado, dejando a Eva para el final, cada uno de nosotros le leyó a Aurelio un poema elegido personalmente de sus poetas favoritos.

Nosotros, que ya los conocíamos, fuimos eligiendo los textos con mucho cuidado para sorprenderle.

La primera parte fue de poemas de Pablo Neruda y Miguel Hernández . La segunda de sus poemas favoritos de la infancia muchos de ellos de Gloria Fuertes que él no conocía. Fue un rato muy agradable en el que todos hicimos lo mejor que sabíamos y que Aurelio se lo pasó muy bien y nos aplaudió por la lectura y la elección de textos tan difíciles, tan largos y tan comprometidos.
Nos relajamos un poco explicándole algo que íbamos a construir para él y que aún estaba en ciernes: un collage con nuestras palabras poéticas favoritas en el que, con todo tipo de materiales, cada quien había realizado un cuadro 10.10 para reunirlos y hacerle un collage titulado "NOSOTROS".

Cada uno le dio su pieza y se la explicó junto con los pétalos de rosas secas de los rosales del patio del colegio que estaban guardadas para él sobre el libro de Federico Gª Lorca que tanto nos gustó.

Y luego él nos presentó su libro "Loles" que ya habíamos visto porque la maestra nos lo trajo el día de la presentación pero que lo dejamos para cuando él viniera. Hablamos un tiempo de lo que significa escribir y luego, como todos están empeñados en endulzarnos la vida...Aurelio nos trajo también sus golosinas: paraguas de chocolate que estaban deliciosos.
La maestra sacó un libro MUY especial para todos nosotros, del que ya hemos hablado mucho y que también tiene el poeta desde hace tiempo con todas nuestras firmas, y se lo pasó para que nos leyera un capítulo y él eligio el de los cisnes.

Entonces la maestra le dio una piña grande que había pertenecido a la rama que tenemos en la clase, talada del gran pino que hubo en el patio, igual que la que Pam Muñoz describe en "El Soñador", que es el libro de un gran círculo de personas a las que queremos, es ya el de todos, nuestro libro de las preguntas y respuestas, el libro del niño Neftalí, que creyendo en sus sueños fue P. Neruda.

El poeta le pidió un cesto a la maestra y ella le trajo uno de los muchos que tenemos. Allí colocó unos cuantos de sus libros de Pintar-Pintar y comenzó a rifarlos. Los afortunados se sintieron en el cielo porque luego fue dedicándolos especialmente a cada uno mientras disfrutábamos los paraguas de chocolate y las conversaciones más diversas.
¿Os lo podéis figurar? Pues ni la mitad de lo que sentimos y disfrutamos podéis llegar a imaginar. Ni contarlo es fácil porque cada uno de nosotros tiene su experiencia particular con una lectura, un texto, ¡un verso!, una conversación con Aurelio ¿verdad Agustina?

Yo creo que aquel día no hubo ni un instante ni un lugar por donde no bailasen la felicidad, la emoción y el amor a las palabras y a las personas que las regalan para hacernos mejores.
Y a eso yo lo llamo un buen fin de curso.¿Verdad, Enya?

¡Cómo sería de bueno que se nos olvidó hacernos una foto de grupo con Aurelio y a nadie se le pasó por la cabeza romper la magia de las palabras para hacerse una foto juntos! Hay muchas emociones vividas y ya no nos pueden despegar.
Eso sí...la maestra fue haciéndonos fotos a cada uno, mientras leía para Aurelio o le recitaba o le entregaba su pieza del collage o recibía un abrazo.También le entregó un ejemplar del Libro conmemorativo del 25 Aniversario de Colegio en el que hay una colaboración suya y luego seguimos con el encuentro, hablando y firmando libros.

Estas fotos, que son muy personales, estaban sobre las mesas de cada uno el día de entrega de notas como regalo final de la maestra. Ahora, cada uno tiene en su casa su recuerdo y sabemos que también Aurelio tiene un álbum de fotos como los de antes que ella le hizo para que pueda echarles un ojo cuando quiera volver un rato a Brujiana y visitar a los brujianenses.

¿Y ahora qué, os preguntaréis vosotros?

Esa misma pregunta se nos quedó en el cuerpo cuando el poeta se fue despidiendo para ir al tren, acompañado por Ana y Eva, que usaron su inteligencia para lograrlo con todos los permisos, claro.

Ahora estamos de vacaciones pero sabemos que, cada vez que algún profesor del IES nos hable de poetas, podremos hablarle de muchos de los nuestros, cada vez que estudiemos un texto buscaremos en él las palabras y la magia con las que creamos tantas sensaciones y algo de esta jornada tan esperada y tan especial que quizá nunca se repita porque es imposible que nadie tenga que emplear tanto tiempo para aprender que, "las cosas hermosas son muy despaciosas"

**Darte las gracias por todo este largo tiempo de palabras y emociones es muy poco, Aurelio.

Sabes que, en cada uno de nosotros tienes para SIEMPRE una casa para tus versos, en qué corazones viviste y vivirás intensamente. Hoy cerramos Brujiana oficialmente pero ¿quién sabe dónde podremos abrir contigo otro país mágico?

No dejes de escribir para los mayores, que les hacen falta más, muchos más libros tuyos. ¡Ellos sí que necesitan tus versos, a ver si se espabilan y entienden cuáles son las cosas verdaderas y hermosas!

Desde Brujiana...todos los brujianenses te lo decimos muy alto para que llegue hasta el faro.

1 comentario:

Virginia Read dijo...

¡¡¡El poeta está a la altura de sus poemas!!! Cuando habla, cuenta o recita me parece de una sensibilidad destilada...