Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.







27.1.10

EN SON DE PAZ

Estamos a las puertas de uno de los días que están pensados para la reflexión de niños y mayores. Falta sólo un soplo para que, otra vez, volvamos a repetir en nuestras aulas los rituales referidos al Día de la Paz, para que los patios se llenen de colores y palabras.
Y ¿quién recuerda a su creador? ¿Quién se plantea ahora hacerle llegar un saludo y un abrazo blanco de agradecimiento?
Tal parece que SIEMPRE se hizo así y que, si no se le dedica a la paz esta Jornada, el mes de enero acaba como dando un portazo frío. Y que, si no hay todo lo que hoy recordábamos en clase, parece que no acaba bien el primer mes del año.
Estos chicos de 5º de Primaria ya han vivido siete Días de la Paz y, precisamente por eso, el recuerdo de esas actividades es importante para poder explicarles ahora sus motivos, su simbolismo y su importancia.
Hoy recordamos juntos las canciones diferentes que cada año cantamos, los motivos que elaboramos en Artística, las Siembras de Paz en los jardines del colegio, las sueltas de globos con mensajes de paz y solidaridad, el desfile de pancartas reivindicativas de cada clase, las lecturas de poemas de diferentes autores y, naturalmente, propios, los pareados a pares, los dibujos de Tina García para los dos últimos años, las ollas de la paz del curso pasado con sus contenidos llenos de buenas acciones y mejores sentimientos, y...
Nuestro etcétera es larguísimo.Ésa es nuestra larga historia pero hoy queremos, además de recordarla, hacer saber que este día, llamado Jornada Escolar de la No violencia y la Paz tiene un fundador.
Lorenzo Vidal Vidal, poeta, educador y pacifista mallorquín, fundó en el año 1964 el el Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP).
Su obra fundamental, el Día Escolar de la No-violencia y la Paz (
DENIP), de creciente difusión internacional y practicado anualmente por miles y miles de estudiantes en centros educativos de todo el mundo (y por millones desde su fundación en 1964), es, como dice su fundador, “una semilla de no-violencia y paz depositada en la mente y en el corazón subconsciente de los educadores y, a través de éstos, en la sociedad”.
Por eso, cada año, regamos esa semilla para que los corazones de nuestros alumnos sean más pacíficos y más solidarios.
Y ahí está su página llena de sugerencias, con la historia y el himno de este hermoso Día.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El díá de la paz siempre me gustado
pero este año fue el más divertido.
Un abrazo Lara