Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.







21.11.09

DÍA DE LOS NIÑOS, DÍA DE TODOS.

Estábamos pocos porque tres de nuestras chicas habían ido a representarnos en las Actividades del Consejo de la Juventud con las que se celebraba el día, su día.
No nos importó y nosotros lo celebramos de dos sencillas maneras. Primero recibimos a tres recitadores sorpresa que nos envió Rosa Pilar desde 2º con los que surcamos los mares durante un ratito.
Prometieron volver a visitarnos cuando se supieran el poema enterito. Y que nadie diga nada que el texto era "La canción del pirata" y la bordaron. Hasta vimos a la luna rielar, así que...¡¡muy bien por ellas y por él!! Esperamos la segunda tanda.
Y luego releímos el libro de Los derechos y los deberes de los niños (Edebé) en el que Mercè Arànega, a la que mis chicos conocen (y también a su "bichito de la lectura"), dejó su pecualiar manera de ver las cosas.
Ahí entró en acción Ángel, que estableció un combate de no lectura y disimulo con los deberes que no son precisamente su fuerte. Ayudado por Cristian I y atentamente seguidos por todos, dimos lectura y comentario a estos derechos y señalamos cómo mantenerlos haciendo práctica de los deberes y del apoyo a quienes no tienen ninguno de los primeros y sí todos los segundos.
Sencillo pero eficaz porque es un libro al que volvemos cuando la ocasión lo requiere. Es uno de los de cabecera pues cura heridas, resquemores y olvidos. Os lo recomiendo.

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