10.7.09

¡MIRA QUIÉN LEE!

Pues ahí los tenéis. Acababan de conocerse y ya estaban compartiendo informaciones. Anselmo 93 años de nada. Julia, 18 meses. Del mosquito no constan ni la edad ni las picaduras pero sí que llamaba mucho la atención de ambos lectores.
Julia estaba enseñándole su libro del momento (porque tiene otros muchos) al tío Anselmo y los demás estábamos fascinados viendo la situación.

¿Podría darse con cualquier niño de esa edad? Ese momento de tranquilidad, de complicidad, de atención mutua sólo se consigue si el pequeño está muy habituado a que los adultos que rodean su crecimiento estén solícitos a sus demandas de palabras, cuentan y recuentan sus libros favoritos y hablan, tantas veces como sea preciso, de lo que el niño quiere volver a escuchar.
Por eso Julia tien mucha suerte. No sólo porque dispone de libros sino, sobre todo, porque dispone de adultos que le regalan su tiempo y sus palabras.
Enhorabuena papás de Julia. El mosquito de la ignorancia no tendrá nada que hacer ante el ¡¡NO!! que ya sabe decir esa gran lectora.

9.7.09

TE REGALO UNA ISLA

A lo mejor son dos o tres o de todas las que se incluyen en El libro de las islas (BLUME)pero...permite que te hable de mis islas preferidas, de ésas que con forma de libro navegan por el tiempo y te transportan de la misma manera que los niños piensan que las islas verdaderas van y vienen por el mar.
Además de la Isla de las islas, la del amigo Robinson Crusoe, que recomendaré en la versión ilustrada por AJUBEL, ganadora del Premio de la Feria de Bolonia 2009 y publicada por Mediavaca, voy a recomendar "La isla de Nuncameolvides" de mi amigo Ricardo Gómez (Edelvives) y "La Isla de los delfines azules" de mi no menos amigo, aunque nunca lo haya saludado en persona, Scott O´Dell Premio Andersen y uno de mis autores favoritos de aventuras con protagonistas chicas.
Otro día, te hablo de más desde mi isla preferida.
¡A por ellas, que es verano!

LA NIÑA QUE SUSURRABA A LAS YEGUAS


A la izquierda está Claudia mostrando su medalla de bronce por la que la felicitaba en la entrada anterior.
Ya en el video de fin de curso, en el que mis alumnos se presentaban y despedían con ese toque especial que unos compañeros se dan a otros, nuestra reciente amazona es nombrada como la chica que susurraba a los caballos.
Algo habían visto sus compañeros en su especial conexión con estos animales a los que adora y por los que, más de una vez, lloró, suspiró, recitó y pintó con emoción.
Ahora es el momento de celebrar esta medalla con tu amiga más especial y de seguir trabajando con ella en lo que más te gusta.¡¡Felicidades!!

CASA LIBRO DE VERDAD DE LA BUENA

¡Y pensar que casi todo está ya pensado antes! ¡Qué difícil resulta ser original!, ¿verdad?
Cuando escribí mi texto"Una casa de libro" allá por el mes de abril, busqué alguna ilustración que me gustase y hoy, al leerlo de nuevo en bibliopoemes, volví a visitar la fuente de imágenes.
Allí encontré esta joya que os hará desear una excursión para vivir en un libro de hojas blancas. ¡¡Me encantó!
Aunque, si leéis un poco más sobre esa casa, hay opiniones para todos los gustos. O sea, lo mismo que pasa con los libros!!
http://images.google.es/imgres?

UNA SORPRESA EN LA RED

Ya sabéis que aquí se intercambia de todo con tal de hacer girar los hallazgos. Somos bastante amigos del trueque, el préstamo y, sobre todo, de dar alegrías a los amigos.
Nos cambiamos dos canicas grandes por un frasco de pequeñas ¡hola, Víctor!; islas enteras por direcciones de residencia, ¿qué tal, Elenita?; Yeguas llamadas "Withney" por biquinis, ¡enhorabuena!, Claudia...y así sucesivamente.
Otros ejemplos: Encarnita, la seño de Asturiano, cambia mis textos y lleva mi agua al so molín, Sàlvia-Dolors les cambia el traje y se los lleva a América con ayuda de Liz Amini Holmes, en México levanta la mano María y dice.-¡Yo lo vi primero! y así vamos usando las palabras para contarnos todos las cosas que son noticia del día o que se nos van de la cabeza a la mano pasando por el corazón.
Si investigáis en la dirección que os pongo, tendréis una sorpresilla y entenderéis lo que digo.
Gracias a todos los que mantienen la ilusión pasando mensajes de mano en mano.

8.7.09

¿HAY PLAYA EN MARTE?

Hoy me ha dado tiempo a llegar hasta este lugar magnífico en el que pasé muchas de las mejores tardes de lectura playera de los veranos especiales del norte.
Y hoy he vuelto, como en un ritual, a reencontrar amigos, a ver crecer niños, a saborear recuerdos con chocolate y churros y a sentir a mi playa favorita.
Es verdad que llevaba en mi bolsa algunos libros pero sólo os diré que iba a regalar uno de ellos titulado "Los viajes de la cigüeña" de Gustavo Martín Garzo que obtuvo el Premio de Literatura de Viajes de esta maravillosa localidad del Oriente...de Asturias.
Así habéis aprendido dónde está mi playa favorita y que, si no la conocéis, ya os toca venir a Llanes para disfrutarla.
Y, si tenéis una "cigüeña" particular, os vendrá genial para los maravillosos paseos que por los alrededores podéis realizar.
Es la playa de Toró. ¡Un lugar para no olvidar!

7.7.09

¿VACACIONES EN MARTE?

Como soñar cuesta poco, yo me apunto bastantes veces. Y hoy no iba a ser menos.
Hoy he descubierto en mi tren favorito, que pasa siempre por una librería, cosa nada extraña para un tren de cercanías, unos cuantos motivos para soñar encerrados en un libro.
Yo iba buscando un billete para viajar a China y terminé casi en Marte. La cosa es como os cuento.
Hace muchos años (no os asustéis que no voy a largaros una enorme historia, sólo unas pistas) Pues, como os iba diciendo, hace años descubrí a un autor con el que empecé a interesarme por la LIJ y al que luego, por esas cosas del tiempo y el destino, perdimos muchos de leer.
Ese autor, bandera de libertad y buenas historias, es Fernando ALONSO. Ya no pongo lo de no confundirse con el piloto aunque hoy me lo esté pensando después de haber leído un NUEVO LIBRO titulado Rumbo a Marte y editado por Anaya con una cuidada presentación y las ilustraciones amigas de Emilio URBERUAGA a quien aún no se nombra en la portada ¿Por qué?-me pregunto.
Y no me interroguéis vosotros porque no pienso contar qué les pasó ni al ratón, ni al pez ni a las mariposas y mucho menos al elefante.
Yo sólo sé que este libro me transportó veloz por sus 122 páginas y que, en un abrir y cerrar de libro, estaba en mi casa contándooslo para que no os lo perdáis. A por él antes de que se acabe la cuenta atrás.