SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.









17.2.11

TRES MADRES ESPECIALES TRES.

A la puerta de mi clase llegan muchas sorpresas y, de cuando en cuando, se acercan emociones envueltas en papeles de color azul lágrima.
Esta semana estamos de suerte porque hemos hablado de muchas cosas importantes, como solemos hacer siempre, y en ellas participan muchas personas que pasan a vernos porque les apetece o por su trabajo en el colegio.
Este es el caso de nuestras limpiadoras con las que, a la salida del medio día, intercambio impresiones y emociones. Unas veces son triviales y otras fundamentales como las que, sobre los hijos y los sentimientos, tuve la ocasión de disfrutar esta semana alrededor de un libro muy especial.
No importa la edad que tengan los hijos, si son chicos o chicas, si están cerca o lejos, SIEMPRE está la madre pendiente de compartir y de abrazar o comprender, de animar, de mimar o de poner las cosas en su lugar.Todo es preciso.
Si están lejos por trabajo, son las conversaciones diarias las que asientan los lazos emocionales y si están cerca, mientras crecen y luchan con la adolescencia y demás aprendizajes, ahí están los abrazos, los mimos especializados, las palabras que curan, animan o quitan hierro a las situaciones.
Por eso les propuse a estas dos madres trabajadoras que, mientras tomaban el café de la tarde, se encontrasen con la otra madre, la madre Luz que vive en ese libro maravilloso e inspirador.
En él su hijo la cuenta de tal manera, nos la hace sentir tan verdadera, que todas las madres aprenden que lo más sencillo es lo que llega al corazón y saben que harán todo y más por acompañar la vida de sus niños o de sus hijos ya mayores, estén donde estén, con la calidad de sentimientos que necesitan.
Fue muy emocionante el rato de charla en el que estas dos estupendas madres trabajadoras me contaron que vieron en el libro de Pintar-Pintar "Mi Madre" quizá las palabras de amor más sencillas y hermosas que querrían escuchar algún día de sus hijos e hijas.
Yo sé que Aurelio G. Ovies comparte ya a su madre con tanta gente que sus lectores formamos una familia numerosa a la luz de su motivador ejemplo.
¿Cuá será la próxima conversación a las puertas de la clase de 6ºB?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, R.d.c.h., por hacer que Luz, mi luz y la tuya, recorra tantos caminos y resuelva tantas oscuridades. Puñaín con belleza. A.

Ali( Hechicera ad-hoc) dijo...

Otra maravilla , otra actitud noble...¡Felicitaciones, Ma. Rosa!

Anónimo dijo...

Este sábado pasado
me llegó desde Brujiana
una caja de sorpresas
y caricias artesanas.
Yo que estaba algo pachucho
me puse bien de repente
pues menudos talismanes
¡me envían los brujianenses!
Como para no sanar,
se me quitó hasta la fiebre,
me zampé un pastel de frutas
con un vasito de leche.
Este sábado pasado
fue de esos días con magia.
¡No sabéis cuántos besos
escondidos en la caja!
Brujianenses, un abrazo.
Brujianenses, ¡¡¡gracias, gracias!!!

Anónimo dijo...

A esas señoras...
Me las comería a besos...
{es lo que se merecen}