SEMILLAS DE FUTUROS LECTORES

Niños como palabra en flor que, el día de mañana, serán libros abiertos. A.








30.1.09

VER CRECER LOS HELECHOS

Después de visitar otro colegio en Laviana, Gonzalo regresó para firmar los libros y para estar un rato en nuestra clase. Ya la conocía de alguna otra ocasión en que un alumno adivino, el amigo Luis, dio con el contenido de un paquetito de regalo sin pestañear. Y aún nos lo recordó Gonzalo con cara de sorpresa. ¡Es que en esta clase pasan unas cosas!

Vamos al grano, es decir, al helecho. La cosa es que, al hilo de la lectura de su libro, quisimos hecerle la competencia a José, el tío del autor en qien está inspirado el personaje del abuelo, pero en vez de cactus nosotros empezamos a cultivar diferentes helechos en recipientes poco convencionales.
Por ejemplo en las botitas viejas de Gabriel, el hermanito pequeño de Víctor, en una madreñina de cuando Inés calzaba algo menos, en un maravilloso tronco hueco que trajo Ángela, en cacharritos de todos los tamaños y colores, en la regadera más fashion... Total que, mientras la gente andaba por el recreo, incluida la maestra que le tocaba vigilar, Gonzalo y las chicas estaban de cháchara en la clase haciendo planes y hablando de haikus, de Antonio Gª Teijeiro, de esto y de lo otro.
Cuando sonó el timbre y subió la maestra, Cristina, a la que hoy tocó hacer de fotógrafa aprovechó la ocasión para tirar unas cuantas más.
Y ahí estamos...y estaríamos aún si Gonzalo no hubiera tenido una nueva cita con otros lectores a los que no queríamos privar de ser sus amigos. ¿Qué os parece?
Un viernes muy, muy especial ¿verdad?